..."-No te contaré cómo me convertí en un dragón hasta que se lo pueda contar a los demás y acabar con ello- dijo Eustace. -Adelante -dijo Edmund. -Bueno, estaba ahí acostado en el suelo sin dormir y preguntándome qué iba a ser de mí. Y entonces... aunque claro, pudo haber sido un sueño. No lo sé. -Sigue -dijo Edmund impaciente. -Bueno, sea lo que sea, levanté los ojos y ví lo último que esperaba ver: un león enorme que se acercaba despacio a mí. Y una cosa muy extraña era que anoche no había luna pero brillaba la luz de la luna donde estaba el león. Se acercó cada vez más y yo me sentí muy atemorizado. Uno pensaría que, siendo un dragón, podría haber derribado a cualquier león sin problemas. Pero no era esa clase de miedo... no sé si me explico. Se acercó a mí y me miró directamente a los ojos. Yo los cerré con fuerza; pero no sirvió de nada porque me dijo que lo siguiera. -¿Quieres decir que habló ? -No lo sé. Ahora que lo dices no creo que lo hiciera, pero me lo dijo igualment...
Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar. Sobre ti fijaré mis ojos. Salmo 32: 8 Jesús dijo: Yo soy el camino y la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. Juan 14:4